Una gota cae, una siguiente le sigue, otra decide tirarse y el resto dejarse llevar. Así como un goteo incesante ha ido pasando todo este tiempo desde la última vez que escribí, ya no contemos aquellas en las que me dije, ¡venga, tienes que echarte un párrafo, tienes un lector espectante! y por fin aquí estoy, en esta breve introducción.
El verano se fue, los días largos, eternos ya no están, las risas deciden quedarse. Otoño se asoma timidamente en forma de suaves mañanas y cargantes tardes aun cálidas. Ya se va notando, el frescor de la estación, acariciando el alma al igual que lo hacía aquel maravillo sol de primera hora de la mañana en un día de julio cualquiera. Que os puedo decir, las vueltas de la vida, aquí está maese bachillerato, frente a un joven de dieciséis años que quiere participar en el secreto a voces de la vida. Avanzar y efectivamente progresar, adquirir conocimientos, y no menos importante, vivir experiencias que le llenen a uno el alma de amor y calor. De esas nuevas experiencias algo os puedo contar. Una sonrisa de un infante, su mirada inocente y a la vez avispada, sus ganas de aprender y su consiguiente impaciencia. Ayudando a sentar las bases del futuro de la sociedad, con un granito de arena, como a mi me gustan los condimentos, en pequeñas dosis.
Todo se ve diferente desde aquí, aquellas actuaciones y decisiones que atras quedaron, quizá por aquello que dijeron de pensar con la cabeza en frio. Presente y Octubre vienen de la mano para acompañarme en este tramo del trayecto. Ahora a sonreir, seguir caminando y en la medida de lo posible, esquivar la piedra.
Por último, andaba yo pensando en lo efimero que resultaba el tiempo, cuando te das cuentas de todo lo que ha pasado (por poco que sea a escala) de lo veloz que se acerca el camino que vamos elaborando. Preparados estaremos y si no, ya algo improvisaremos.
Por ahora, buenas noches.
PD: siguen sin gustarme diversos matices del transcurso de esta sociedad, es el mismo, pero en mayores dimensiones o eso me parece a mi, aunque de aquí a unos años, veremos como está la cosa.
¡Saludos!