Resulta fabuloso, ¿verdad? Casi se te van cortando las ganas de verter unas palabras, tras este breve tracatá;
Rezaba así:
No he vuelto, nunca me he ido, siempre he estado, no sé aún donde.
Oído, deja de castigarme con los placeres del alma.
Ya no apetece oír, ni ver, mirar; (tirando de extremo.)
caminaré, no tengo prisa, ni ninguna intención de un a donde.
Me gusta sonreír, pero cuando no estoy solo.
Sigo buscando la melodía, es la clave, la forma más rápida y eficaz de comunicar alma y pensamiento.
Pero por lo pronto hago lo que puedo, que es poco.
Ando ocupado, no me gusta perder el tiempo, mi afición más común.
Cada vez lo tengo más claro, quiero ayudar al mundo.
A la par que siento un empuje que me impulsa fuera de este.
La he buscado, no la he encontrado, alejo la rabia.
No me gusta perder la calma, templo los nervios, aprieto los nudillos.
Sigue sin correrme la prisa, pero a veces siento que se me agota el tiempo.
Sigo buscando mi sitio, pero no me importa estar de pie.
El ser humano no deja de alucinarme, y a veces cautivarme.
Pero sin embargo a veces resulta traicionero, debe verse así mismo.
De tanto en cuanto, nunca está de más.
Y sin más les dejo con esta ambigüedad,
por ahora no se me ocurre nada más.
Ya les contaré más, cuando tenga algo más sólido preparado.
No tengo los papeles en su sitio,
pero no suelo perder la cabeza.
¡Murcielago echa a volar!
Tratado sobre mi realidad abstracta personal y mi alrededor. "Punto de vista"
domingo, 10 de junio de 2012
lunes, 27 de febrero de 2012
Cuento
"Tiene gracia, lo que es la vida y lo que son las cosas. Lo que empieza como un chispazo, como una ilusión, como un sueño de ir formando la argamasa para poder y preparando el edificio de lo que sería en el futuro una meta... A veces uno camina en las nubes dándose de bruces con la realidad.
Pero en fin, vengo a dejaros un pequeño cuento que escribí hace no mucho tiempo, ya que a día de hoy la rutina solo deja espacio a breves reflexiones que terminan quedándose en bruma".
Ahí tienen, para quien se caiga en mi agujero personal, en el cual por no caer, ni un servidor termina cayendo. Ustedes dirán que les parece.
PD: Quiero que llegue la primavera... ¡Trompetera!
Pero en fin, vengo a dejaros un pequeño cuento que escribí hace no mucho tiempo, ya que a día de hoy la rutina solo deja espacio a breves reflexiones que terminan quedándose en bruma".
La búsqueda de la melodía perdida.
Contaban allá, antaño, por la época de la invasión napoleónica en España, cuando se reunieron en aquella Iglesia de san Felipe Neri en Cádiz, para redactar tan afamada, celebrada y conocida Constitución de 1812, que hubo un joven que halló entre el caos de la guerra y la turbación política, un momento de súbita inspiración, rozando lo místico y lo divino, para componer una fantástica melodía, cargada de todas sus pasiones y sentimientos, contenidos en el corazón de un mozo de la sierra extremeña.
De nombre, Juan de Valdés, de padre Miguel y de madre Juana. Andaba por aquel entonces con las despreocupaciones propias y típicas de la edad. Hasta que una tibia mañana se despertó con todo un destacamento francés a las puertas de su hogar, y de su vida. Napoleón había llegado a su tierra. Cuentan que buscaban a una partida de forajidos, los cuales atacaban un convoy donde se encontraban en aquel momento un oficial y la hija de este. En el pueblo poco o nada sabían de esto, y menos tendrían que ver, mas se sabía muy bien que por aquel entonces dichos guerrilleros solían ocultarse no solo en la sierra, sino en los pueblos de donde surgían. Poca relación mantenía la familia de nuestro joven respecto a estos temas, tan solo se ocupaban de lo suyo, el trabajo, el campo, el cuidado de la familia y el hogar. Aquella mañana el convoy había parado en busca de reposo y responsables. Juan, quien andaba rondando en torno a la puerta de su casa, llegó a atisbar por el rabillo del ojo a aquella joven, en medio de toda la marea de casacas azules. Pese a que no la conocía de nada y probablemente, pensó, jamás llegaría a ello, sintió un súbito latido, el cual generó una profunda atracción hacia la joven, de rubios cabellos trenzados, que calaron en tal forma en el alma del muchacho, que muchas noches las pasaría en vela soñando con conocer a la dama. Las mañanas en las que andaba desocupado, solía dedicarlas a la música, y más concretamente a la guitarra y un órgano de su iglesia local, acompañando la misa los Domingos, mas el aspiraba a un día llegar en las tan lujosas y lejanas cortes.
Una mañana de uno de esos domingos, se levantó temprano, para ir a prepararse para la celebración. Llegó hacia el templo, cansado y somnoliento, pues esa noche poco ojo había pegado, pensando en si hubiera propicia ocasión para volver a verla, por si pudiera llegar a conocerla, aunque fuera tan solo un poco mejor que como en las efímeras noches en las que podía verla, allá por el vasto mundo de los sueños, esperanzas e ilusiones. Avisando al párroco de su llegada, hizo acto de presencia en su lugar habitual de máxima expresión y desahogo, donde procedió a calentar y ensayar, cuando de repente, desde el coro, la vio entrar por la puerta. La joven se dirigió despacio, caminando sin prisas, observando cada palmo del edificio, buscando algo que su corazón había encontrado, mas sus verdes ojos no llegaban a alcanzar a ver. Se dispuso, no obstante, arrodillada sobre un banco a orar, ya que así se sintió impulsada a actuar. Juan en un primer arranque e instinto trató de acercarse a ella, trajinando en su mente un intento de como abrir una conversación con la joven, sin lograr afrentarla, ni asustarla, haciéndola sentir amenazada. La duda le entró sobre si habría una comprensión entre ambos, mas como probablemente pensaría que por las lenguas no se entenderían y no encontró las palabras adecuadas para emitir ni tan si quiera un breve saludo, se marchó sin más irritado consigo mismo por su torpeza y por formarse banalidades y falsas elucubraciones en su cabeza. Sentándose frente al órgano, estirando los dedos, los posó suavemente sobre las teclas, pulsando estas. Poco a poco fue presionando, aumentando la intensidad, hasta que llegó a estar tan fuera de sí, abstraído, que no llegó a darse cuenta del vuelo de sus manos a través de las teclas, con tal fluidez, como si de caricias sobre la superficie del agua se tratase. El tiempo avanzaba y el seguía en el baile de sus manos al son de los compases, sobre el entramado de notas, acordes y cambios. Cuando de imprevisto volvió en sí, dándose cuenta de lo ocurrido, se detuvo perplejo, fijándose, en no solo la gente que ni había visto entrar, ni mucho menos salir, en que la ceremonia ya había llegado a su fin. En cuanto a la joven, pendiente estuvo de todo lo que le era transmitido hasta su finalizar, y una lagrimilla bajaba por su mejilla, pues de lleno en su corazón sintió la extraña y desconocida melodía. Decidió acercarse al artífice de tan poderosa magia y en el momento del encuentro, ambos salieron a prisas del solemne lugar, donde tuvo lugar aquella mística sintonía, y de ellos jamás se volvió a saber más.
Los lugareños que estuvieron presentes aquel día, se preguntaban que fue aquello que escucharon, ya que nunca antes habían sentido tal profunda paz y sincera armonía. No lograron salir de dudas. Algunos cuentan que tan solo fue por un arrebato irrepetible de inspiración transmitida de aquel joven, probablemente en amores con alguna moza del lugar, pues sería lo propio teniendo en cuenta la edad. Mas nada se pudo aclarar, ni demostrar.
Un par de siglos después tras toda la algarabía de hechos ocurridos desde aquella fecha, en un pequeño café se oyó tocar otra profunda y cargada melodía. Los que estuvieron presentes en aquella ocasión, se preguntaban si sería como la historia que les contaban sus abuelos cuando niños fueron. Muchos trataron de repetir semejante melodía, pero tan solo aquellos jóvenes que no solo sentían fluir la música a través de su alma, sino que se sintieran en comunión con ella, pudieron hallar aquel místico momento de arrebato armonioso tras una fuerte impresión producida en un calado sentimiento puro y sincero de plena unión del alma junto con la inspiración humana en la abstracción de las notas musicales. Tan solo se puede reconocer que se encuentra en dicho momento, cuando por unos instantes, te abandonas, dejándote caer por unos breves instantes, en el ancho y profundo mar de las emociones.
Ahí tienen, para quien se caiga en mi agujero personal, en el cual por no caer, ni un servidor termina cayendo. Ustedes dirán que les parece.
PD: Quiero que llegue la primavera... ¡Trompetera!
sábado, 7 de enero de 2012
Rotundo
Breve reflexión momentánea:
Podríamos tan solo dejarlo así, en una palabra, rotundo. Como balance, síntesis, del año 2011.
Comienza la segunda parte, giro de escenarios, de circunstancias, de personajes.
PD: A modo de propósito más practico. Espero en los días venideros, si las circunstancias, ora ingenio, ora inspiración, ora una necesidad, pasar más tiempo por aquí, vertiendo unas palabras.
Podríamos tan solo dejarlo así, en una palabra, rotundo. Como balance, síntesis, del año 2011.
Desde cierto punto concreto, hasta la misma fecha presente, tomé decisiones, sin saber muy bien por qué, sin sopesarlas debidamente. Craso error. Cambiemos el planteamiento, el punto de vista. Ya no se trata de subir o de bajar, de si se ve negro, blanco o gris. El caso es moverse, el caso es ver, el caso es oír, el caso es pensar. Así todo hubiera ido si acaso un poco mejor. Pero ya, llegados a este punto, todo lo hecho, hecho esta. Por muchas lamentaciones que haya no se arreglará, por lo tanto, toca reflexionar, aprender y para la próxima saber actuar. He arriesgado y he perdido, mas no todo, aun conservo buena parte. Todo acto, conlleva una consecuencia. Ya sea bienintencionado o no. Lo que se creía como un comentario sin importancia, puede convertirse en ponzoña letal. A veces, uno no se da cuenta de la magnitud de las palabras. Quedando la lección "bien" aprendida, tan solo queda decir: Prudentiam laudamus.
Una vez iniciado a trompicones este nuevo año, tan solo queda el propósito. Ya lo tengo más que claro. Decir un no volver a errar, es un imposible. En cambio, decir, no volver a tirarme contra la misma piedra, es otra historia, ya sean churras o merinas. Quizá así no se desborde el vaso.
Comienza la segunda parte, giro de escenarios, de circunstancias, de personajes.
PD: A modo de propósito más practico. Espero en los días venideros, si las circunstancias, ora ingenio, ora inspiración, ora una necesidad, pasar más tiempo por aquí, vertiendo unas palabras.
domingo, 16 de octubre de 2011
Pasos de la vida
Una gota cae, una siguiente le sigue, otra decide tirarse y el resto dejarse llevar. Así como un goteo incesante ha ido pasando todo este tiempo desde la última vez que escribí, ya no contemos aquellas en las que me dije, ¡venga, tienes que echarte un párrafo, tienes un lector espectante! y por fin aquí estoy, en esta breve introducción.
El verano se fue, los días largos, eternos ya no están, las risas deciden quedarse. Otoño se asoma timidamente en forma de suaves mañanas y cargantes tardes aun cálidas. Ya se va notando, el frescor de la estación, acariciando el alma al igual que lo hacía aquel maravillo sol de primera hora de la mañana en un día de julio cualquiera. Que os puedo decir, las vueltas de la vida, aquí está maese bachillerato, frente a un joven de dieciséis años que quiere participar en el secreto a voces de la vida. Avanzar y efectivamente progresar, adquirir conocimientos, y no menos importante, vivir experiencias que le llenen a uno el alma de amor y calor. De esas nuevas experiencias algo os puedo contar. Una sonrisa de un infante, su mirada inocente y a la vez avispada, sus ganas de aprender y su consiguiente impaciencia. Ayudando a sentar las bases del futuro de la sociedad, con un granito de arena, como a mi me gustan los condimentos, en pequeñas dosis.
Todo se ve diferente desde aquí, aquellas actuaciones y decisiones que atras quedaron, quizá por aquello que dijeron de pensar con la cabeza en frio. Presente y Octubre vienen de la mano para acompañarme en este tramo del trayecto. Ahora a sonreir, seguir caminando y en la medida de lo posible, esquivar la piedra.
Por último, andaba yo pensando en lo efimero que resultaba el tiempo, cuando te das cuentas de todo lo que ha pasado (por poco que sea a escala) de lo veloz que se acerca el camino que vamos elaborando. Preparados estaremos y si no, ya algo improvisaremos.
Por ahora, buenas noches.
PD: siguen sin gustarme diversos matices del transcurso de esta sociedad, es el mismo, pero en mayores dimensiones o eso me parece a mi, aunque de aquí a unos años, veremos como está la cosa.
¡Saludos!
miércoles, 31 de agosto de 2011
¡Y parecía un día más!
El último de la fila, sin duda, con todo lo que implica. Quedan dos semanas, hay que quemarlas bien, el letargo se acaba, se acerca la acción intelectual (para algunos).
Que podemos decir de Agosto, un mes más ligero que su predecesor, aunque compartan los mismos días, impresión propia supongo. Escapada sin previo aviso, ni motivo de necesidad, urgente al campo, nunca esta de más tomarse un descanso más profundo (¡aunque no se pudiera dormir!). Que decir de los días por aquí, sin queja, tranquilos, no todo ha salido como uno hubiera querido, pero siempre se encuentran sorpresas. Cuesta distinguir entre un día u otro: paseos, charlas, rol, césped, cielo, volar, soñar despierto, ¡hasta Badmington!. Señora nostalgia viene a decir que vienen los cambios de camino y más de uno ha de irse a continuar con su vida en otra parte, su recuerdo no se perderá, y pese a lo que diga, se le echará de menos, ¡salud y buen sino para él/ellos!.
Que puedo decir de mi, he dado un paso, rotundo. Había un objetivo, se perdió entre la niebla que presentaba este mar de dudas en el gran océano de las confusiones. ¿Que más puedo hacer en cuanto a eso? nada, forzar algo sería quebrar lo que aun se mantenga firme, creo que sin duda ha vuelto a pasar... tiempo al tiempo, supongo. Pero no todo está tan mal, uno recibe sus sorpresas, agradables, sí. Que decir tiene respecto a eso, quizas sabiamos lo que ocurría, quizas contabamos con que pasaría. Mas, ¿qué paso toca dar ahora? pese a todo, confio.
Diantre, estoy dispuesto a arriesgarme, pese a lo que pueda pasar, a no tener miedo, a afrontar cualquier realidad, ser fuerte, mantenerme firme y a no cansarme nunca de luchar. No hay queja alguna, ni sensación de malestar, en mi situación no puedo permitirme semejante cosa. Si me equivoco, no me voy a derrumbar, de errores se aprende y sé que puedo avanzar, continuar creciendo como persona. Y si acierto, tan solo respirar...
jueves, 18 de agosto de 2011
Prudentiam laudatis
Detente un momento, observa y escuchate:
Decidistes en tiempos poner fin a tu trayectoría errática después de los últimos grandes batacazos. Te distes cuenta a tiempo, aquello no iba contigo, no formaba parte de ti, te habías traicionado a ti mismo. Todo esto ya lo meditastes adecuadamente en su momento y le pusiste fin sacando limpiamente el puñal y cosiendo la herida. Ahora toca reflexionar de nuevo, tu comportamiento, tu autocontrol, tu forma de actuar, algo está fallando, algo parece no encajar, tu mismo sabes bien en que consiste, asique ahora que estás a tiempo y aun lo puedes evitar, ¡póngale remedio de inmediato! si cruzas la línea puedes caerte al precipicio y estrellarte, y te costará horrores levantarte. Evitate el porrazo, frena en seco y gira. Si no quieres volver a perder, no arriesgues todo moviendo ficha en balde. Respira y ahora que te has aclarado contigo mismo reanuda el camino.
Volviendo al tema que de verdad me preocupa, veo el vínculo apagarse lentamente, debo actuar, pero no se como, o por donde cogerlo. Está ahí, aun no se ha ido, el trato sigue siendo el mismo, o eso parece, por lo menos de cara a cara. Por la única vía en la que mantenía una conversación, ella empieza a mostrarse distante, un tanto más seca. Algo no va bien, o será mi impresión. Me aferro a los clavos que aun se mantienen. No me gustaría volver a pasar por lo mismo otra vez.
Por lo demás mi realidad empieza a difuminarse ligeramente, se acercan cambios, aun no puedo asegurar hasta que punto de significativos. Predominan las apariencias últimamente, hay que saber mirar a través de ella y descubrir lo que esconde, aunque te lleves una sorpresa, (incluso podrías no ver nada nuevo). Nunca se sabe, hay que mantenerse atento y ojo avizor.
viernes, 12 de agosto de 2011
I'm back
Escapada ligera, campo, piscina, hierba, cama, moscas, calor, sofoco, insomnio, más no se puede pedir, pero se consiguió un resultado adecuado, sin ser tan necesaria como la vez primera. La vuelta resultó ser deseosa, hasta que llegas, observas, y te preguntas por tu lugar, lo que es real, lo que importa y lo que realmente merece la pena. La percepción del tiempo es diferente para cada cual, hay quien dice que una semana o un mes es poco tiempo, depende de como se mire, o de como lo aproveches, si quemas bien tus horas, sacas provecho para todo aquello que consideres necesario y adecuado.
Que por cierto, todo hay que decirlo, un abrazo cálido de una persona apreciada, puede revitalizar el alma de uno.
Jornada finalizada, paseo en solitario hasta casa, me pongo a pensar, me encuentro desorientado, quizás sea el sueño, quizás sea el hambre, o una conjunción de ambas, mas me sigue faltando una pieza en el rompecabezas. Seguiré subiendo por la escalera, no hay vuelta atrás, decide adecuadamente y cuidado con lo que siembres, el resultado será positivo, si los pasos se realizan adecuadamente.
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