Se aprende de todo a lo que uno le preste atención y más aun si hay algo que pueda aprenderse de ello, en esta vida, en la siguiente no sé lo que tocará.
Días tranquilos, aguas apaciguadas, cesaron las tormentas, ya no más. ¿Para que seguir perdiendo el tiempo en comeduras de cabeza sin sentido? Mejor lo gasto en algo más útil. Cada uno tiene lo que en teoría merece y supongo que esta es la parte que me toca. No obstante, diantre, no me puedo ni debo quejarme, mi situación, en comparación con muchas otras, es mucho más que aceptable. No lo voy a negar, me enerva la rutina, pero tampoco se está del todo mal. He conseguido recoger algún que otro pequeño fruto: Templar un vínculo, mantener otro, y encender otros cuantos, espero que vengan otros 10 días aun más singulares, todo al final depende de uno mismo y de como actúe, aunque siempre suelo acabar improvisando.
De los palos, aunque no muy fuertes sean, se aprenden. Gracias a todo esto, he podido dar un gran paso, subir a un rellano, mantenerme firme y alcanzar un curioso punto de vista, una nueva forma de ver las cosas.
Es una decisión tan adecuada como respetada, ahora solo queda seguir caminando, el sol me da de cara y la brisa no cesa de acariciarme, es una sensación tan agradable como embriagadora... pero no debo dejarme llevar demasiado, la realidad sigue vigente, el murcielago continua volando, y sigo vigilando a la sociedad, que no cesa de hacerme agachar cabeza, aunque no todo está tan mal, hay que saber mirar los diferentes puntos de vista de las situaciones y continuar creciendo como persona.
Buenas noches,
volveré con una carga más pesada, ¡lo prometo!
PD: No todo está perdido, tiempo al tiempo amigo, paciencia, aprende a esperar y templar el ánimo. Ahora tan solo descansa...

Por los que descansamos en un plácido rincón alejado de la mugre, por lo que el sol, la montaña y ver el amanecer con buenos amigos puede llegar a curar en lo más hondo. Por todo eso y mucho más, descansa, reponte y se feliz.
ResponderEliminarOlvidar para mitigar.