martes, 5 de julio de 2011

Retahíla social


Estoy subiendo, poco a poco, mas, ¿hacia donde? Es fácil encaminarse por cualquier sendero, ahora, lo complicado es marcarse una meta, un rumbo a ser posible fijo a donde encaminarse. Supongo que se irá enclareciendo según lo hagan mis pensamientos, más o menos algo se va dejando ver en claro, seguimos día a día, paso a paso, escalón a escalón. Podría decir que en este momento, "todo" va bien.

Hablamos de caminos y de rumbos perdidos. Hay quien no tiene camino a elegir, me dijeron, me hago una idea de quienes pueden ser esas pobres criaturas, la cuestión es, ¿por qué? si lo analizas, la causa, a parte de obviamente ser muy diversa (de ahí aquello de que cada persona es un mundo), puede estar en el mismo, en sus circunstancias (¿país?). Pero por negro que se vea el tunel, siempre hay una luz al final, y si no lo hay, nos toca a los que podemos abrir ese tunel, ¿de qué estoy hablando? "tal sujeto" no tiene ningún camino a elegir, ¿no tiene? o quizas sea que haya sido cerrado, tal vez por un sistema que no es el adecuado, egoísmo humano, ¿más de lo mismo, ceguera?, él lo dijo "ha sido siempre así", entonces nos toca a nosotros cambiarlo ahora, ya que podemos, no es sencillo, pero no quiere decir que carezcamos de posibilidades. Me amarga que jueguen con esas personas, con su situación, queriendo llevarnos a la compasión, pero al fin y al cabo quienes están en mejor posición para solucionar todos esos problemas y caminos por abrir, son los de arriba, pero que decir de ellos que no se sepa, en fin, les importa más la publicidad del producto que nos quieran hacer tragar, otro más. ¿No les beneficia? oí decir, realmente, ¿tiene que haber un beneficio por ayudar a pueblos, ciudades, países, personas, a desarrollarse y alcanzar un nivel de vida digno?. Estamos en su juego y tenemos que jugar con sus reglas, pero no será así siempre, es más, diríase aquello de "algún día se acabará" pero no hemos de esperar que llegue un ansiado día, cuando está en nosotros el cambiarlo o no, confio en aquellos que tienen mucha más fuerza, preparación y luces que el aquí presente. 

Independientemente de la situación en la que el hombre vive ahora (que no es mala, mas pudiera ser mejor) los engranajes no se han frenado, y la maquinaria sigue adelante, el cambio ha de hacerse cuanto antes mejor. Es más la punta del iceberg está asomando, ahora hay que mantener el fuego para que la llama no ceda, mantener los objetivos y las metas claras, colaborar entre todos, y comenzando en nosotros mismos el cambio... todo esto suena bonito, ¿verdad? pero no me olvido de "maese dinero", alrededor de él giran sus intereses, de aquellos que juegan al codiciado juego del poder ¿y este? se les está cayendo de las manos y realmente no ha de tener el hombre poder sobre si mismo, no hace falta que me repita más de lo que hago a diario.

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